MI EXPERIENCIA CON LA DRA. FRANCISCA ERRÁZURIZ, UNA PACIENTE ANÓNIMA

A diferencia de los post anteriores esta vez, el post no lo va a escribir la Dra. Francisca Errázuriz, lo voy a escribir yo, una de sus pacientes hace más de un año. Así que pueden olvidarse de explicaciones científicas y electrones al menos por este mes.

Tengo 34 años, 2 hijos chicos, mi trabajo me permite cierta flexibilidad horaria (lo que a veces es un arma de doble filo) y nunca me había hecho algún tratamiento. Mi máximo cuidado de la piel era comprar en la farmacia cremas no muy caras, pero lo suficientemente caras como para creer que me estaba cuidando.

Si retrocedo un poco durante mis veintitantos me quemaba todos los veranos y en algunos viajes fuera de Chile durante el invierno, aparte de eso cuando me maquillaba (en esa época en que sólo a veces me maquillaba) la mitad de las veces me dormía con el maquillaje puesto y no puedo dejar de nombrar una cuota de cigarro, alcohol y rock&roll.

Cuando me preguntan si soy vanidosa te diría que no, pero siempre me he sentido cómoda en mi piel, alguna espinilla durante la adolescencia, luego manchas no muy grandes que se durante el invierno disminuían de intensidad, algo así. Incluso antes de empezar a tratarme con la Dra. Francisca Errázuriz no podría decirles que me sentía mal con mi aspecto, pero si había algunas arrugas, la sensación de ojos cansados, pecas que ya se habían transformado en manchas y la textura de mi piel que tenía ganas de mejorar.

Antes de llegar donde ella hice algo de investigación y fijé lo que llamo las “anti metas”, es decir lo que no quería, no quería cambiar mi cara, un aspecto plástico ni convertirme en una esclava de los tratamientos estéticos.

Así, cuando tuve mi primera consulta con la Dra. Errázuriz, me llamó la atención que me preguntó por mi salud en general, que cosas quería mejorar en mi cara, de alguna manera también leyó cuales eran mis expectativas y que tratamientos estaba dispuesta a hacer y cuáles no, me dijo que no le gusta decirles a sus pacientes “tienes” que hacer esto y esto cuando está tratando condiciones que no son enfermedades, mientras que con el uso de factor solar por ejemplo es muy insistente.

Una vez que discutimos todas estas aristas me explico que lo suyo son tratamientos integrales “nunca dejaría a una paciente que le apliqué botox sin una rutina con tratamientos para su tipo de piel, no puedo sacarle una arruga y que su piel se vea poco sana”. Esto me empezó a hacer más sentido cuando entendí que todo este tiempo de no cuidar mi piel y sobre todo exponerla a los rayos solares si tiene efectos, no sólo en las arrugas sino en cómo mi piel funciona, cómo retiene agua, cómo realiza el recambio celular, etc…

Con todo esto de un programa para mi piel y no un “quick fix” (como llegue a idealizar en algún minuto, una sola consulta, pinchacito aquí, peeling acá y listo), me asuste un poco con esto de convertirme en una esclava de la apariencia y que mis bolsillos aguantaran, pero cuando me explico que mi piel necesitaba un reseteo para empezar a funcionar bien (como la de alguien de 34 años, que se ha cuidado del sol, no ha fumado y duerme sus 8 hrs de corrido) y que una vez que lograra eso sólo iba a necesitar una mantención, me entregue a sus manos.

Luego de un año puedo decir que soy yo con una piel más luminosa, sin manchas, hidratada, las arrugas están menos marcadas y está todo en su lugar (tenemos que hacer algo ahora para que tu mandíbula siga teniendo un contorno a los 50), ya casi no uso maquillaje en el día a día, me olvidé de todo lo que tenía que “tapar” antes y las mantenciones son para detalles que en realidad no me molestan, pero si los dejo pasar por mucho tiempo me van a molestar y probablemente la solución en ese momento va a ser más invasiva y con peores resultados que si hago algo por ello ahora.

No se trata de buscar la perfección, de hecho, con algunos procedimientos no veía mucho la diferencia antes y en el después inmediato, pero sí al ver una foto de las líneas de marioneta (un tipo de arrugas que van desde la comisura de los labios en una línea descendente hacia ambos lados del mentón) antes y luego de un año se ven mucho mejor después de un año, significa que el tratamiento funcionó. Cuando vi esa foto entendí finalmente a qué se refería la Dra. cuando me explicó que los rellenos ya no se usan para rellenar si no que para dar sustento y estimular la producción de colágeno por parte de nuestra piel, lo que obviamente no ocurre de la noche a la mañana.

Bueno esa ha sido mi experiencia y voy a seguir manteniéndome como le he hecho hasta ahora, no creo que me haya acostumbrado a tener la cara perfecta, pero si a que se vea sana y no necesite taparla con maquillaje cada vez que salgo, como me dijo la Dra. Errázuriz “es tu propia piel la que está haciendo el trabajo ahora, difícil no acostumbrarse!”

MUJER HIT

Dra. Francisca Errázuriz

Medicina Universidad Católica de Chile

www.mefe.cl

@dra_ferrazuriz

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