ACTITUD: CLAVE PARA LOGRAR NUESTROS OBJETIVOS

Muchas veces nos sentimos atrapadas, como si no supiéramos cómo avanzar o cumplir lo que nos proponemos y no sabemos por qué ¿O soy solo yo?

No me puedo ni acordar de la cantidad de veces que me vi a mi misma con miles de ideas en la cabeza, o de cosas que quería lograr y finalmente solo quedaban en eso...ideas, entonces sin que nadie la llamara, llegaba la frustración.

Es en ese momento cuando hay que plantearse qué parte de nosotras no está haciendo lo posible para que cumplamos con nuestros objetivos, qué hay detrás de cada intento fallido. Puede sonar contradictorio, porque se supone que si nos planteamos metas es porque queremos lograrlas, pero no nos damos cuenta de que quizás no estamos planteándonos los objetivos de una manera que efectivamente nos ayude a cumplirlos.

“No quiero sentirme ansiosa”, “no quiero que mis emociones me dominen” o “no quiero que mi pieza sea un caos”. Pero ¿Quién va a un supermercado con la lista de cosas que NO QUIERE?

¿Y si en lugar de enfocarnos en las cosas que no queremos, ponemos nuestra mente y energía en las que SI QUEREMOS?

Ahí está nuestro primer error. Siempre que queramos establecer nuevas metas u objetivos, sean estas personales, familiares o laborales, tenemos que hacerlo enfocándonos en un lenguaje POSITIVO, poco a poco tenemos que enseñarle a nuestra mente a cumplir con lo que nos proponemos, ella es y será nuestra mejor aliada.

Durante el día, y sin darnos cuenta, logramos muchísimos objetivos. Un ejemplo muy básico sería salir a comer con una amiga. Por lo menos yo voy sin pensarlo dos veces, solo el hecho de imaginarme comiendo algo rico y conversando con mi amiga me motiva.

Pero la realidad es que para llegar a eso tuve que enfrentar el tráfico, la elección del restaurant, elegir qué comer o incluso la espera, pero nada de eso importó mucho.

Lo mismo pasa con los objetivos “difíciles” o “aburridos”, si pensamos “quiero tener mi escritorio ordenado” o “quiero hacer actividad física hoy” se nos van a venir a la cabeza miles de excusas y razones que nos van a sonar muy válidas y finalmente tendremos una pila de cosas que hacer y ningún objetivo cumplido. Frente a los objetivos “difíciles” tenemos que entrenar a la mente para que actúe de la misma manera que lo hace con los objetivos que sí nos motivan. Al Imaginarnos el escritorio complemente ordenado y organizado o lo bien que nos vamos a sentir una vez finalizada la tarea, le estamos enseñando a la mente lo que queremos y será mucho más fácil lograrlo.

Teniendo objetivos claros y definidos, planteados con un lenguaje positivo y con una actitud pro activa, ayudamos a nuestro cuerpo y mente a que se dirijan juntos en la misma dirección. Motivémonos con pequeños objetivos para que, sin darnos cuenta, estemos logrando todo lo que nos proponemos. ¡Es solo una cuestión de ACTITUD!

MUJER HIT

Florencia De La Cruz

Periodista y estudiante de Coaching

@lajuanaenruta

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