CARDIO EN AYUNAS, ¿SIRVE COMO DICEN?

Les voy a confesar que cuando comencé a escribir sobre el cardio en ayunas, pensé que iba a encontrar a muchos fanáticos de su práctica y una seguidilla de entusiastas acérrimos a esta tendencia. Y mi descubrimiento fue un gran: ¡No lo recomiendan los especialistas! No conforme con esto, seguí indagando, porque partí queriendo escribir acerca de los pros de hacer cardio a primera hora de la mañana sin ingerir alimentos y me vi atrapada en develar si esta popular costumbre es realmente riesgosa para tu salud. Aquí mis hallazgos.

Partamos de la base: ¿Qué es el cardio en ayunas?

Apenas te despiertas, después del ayuno nocturno, tienes una hora para hacer cardio. Como vienes de 9-10 horas de tu última comida, tus niveles de insulina y glucosa en la sangre están muy bajos, por lo tanto, tu bencina es la grasa corporal, ¿Suena lógico verdad? Las reglas son estrictas eso sí: no puede ser trabajo de pesas, lo ideal es que sea un cardio de intensidad moderada y sí o sí tomes desayuno después. Bajo esa promesa, no quedaría más que poner la alarma temprano y salir a quemar grasa.

Lo que le pasa al cuerpo

¿Dónde está el problema entonces? Siguiendo las instrucciones, no hay inconveniente, pero el tema está en que no es la respuesta a todas nuestras plegarias y no es la mejor forma de quemar grasa. Tendría que sacar tiza y pizarrón para explicar todo el proceso, pero en simple, se trata de lo siguiente:

La grasa está almacenada en el cuerpo en forma de triglicéridos y para usarla debe pasar un proceso en el que están involucrados distintas moléculas y hormonas. Sobre esa hormona actúa por un lado la insulina, que inhibe la movilización de las grasas y por otro, la adrenalina y la noradrenalina, más conocida como catecolaminas, que promueve la quema de tejido adiposo.

Si bien al hacer cardio, tras haber pasado horas de ayuno en la noche, aumenta estos procesos y “moviliza” la grasa, la “utilización” de ella como combustible no es más efectiva que cuando hacemos cardio en cualquier minuto del día, incluso teniendo la insulina alta. Es más, algunos estudios han comprobado que el cardio post entrenamiento permite quemar más grasa durante la jornada, incluso si no estamos ejercitándonos.

¿Se trata entonces de otro mito del ejercicio? No necesariamente, pero sí descubrí mucho sobre su efectividad. No está todo perdido, hay otros beneficios de ejercitarnos apenas canta el primer gallo:

- Flexibilidad metabólica: como echamos a andar la máquina a primera hora y usamos grasa como fuente de energía, mejoramos nuestra “flexibilidad metabólica” y el cuerpo ahorra más glucógeno. En otras palabras, manejamos mejor la aparición de fatiga y somos capaces de tener un poco más de control de nuestro metabolismo.

- Tenemos más tiempo libre: Esto sé que a muchas les parecerá una locura y créanme que antes de probarlo, yo también lo consideraba imposible, pero partir el día entrenando te asegura incluir el deporte en tu vida sin imprevistos del tipo ‘hay una tarea pendiente que sacar en la oficina y tendremos que quedarnos más rato’ y ‘¿Y si nos juntamos las amigas en la tarde?’ o ‘¿Podrías pasar al supermercado porque falta pan?’. Cuesta, pero una vez que lo logras, tiene todo el sentido. En este punto, hay muchos países que nos llevan ventaja, porque son muchos los que parten su día a las 5 o 6 am para no dejar de lado su sesión deportiva.

- Moverse para activar el cuerpo: ejercitarnos en la mañana nos dará una energía extra que nos hará sentirnos invencibles. Si al entrenar se liberan endorfinas (hormona que se asocia a la felicidad y bienestar) imagínense si partimos el día así.

Una vez más podemos concluir que, si bien el cuerpo puede parecer una perfecta máquina, sus procesos tienen tiempos que no podemos alterar por separado y esperar que nos den resultados como por arte de magia. Si queremos quemar grasa, lo primero es la dieta: debe ser hipocalórica, es decir, debemos quemar más calorías de las que ingerimos (Cuidado: ¡no debe ser una diferencia brutal!) y seguir una rutina de ejercicio, mínimo 3 veces a la semana y que incluya cardio que queme grasa. Si necesitas ayuda, te recomiendo comprar un reloj que cuente las pulsaciones, de esa forma sabrás cuando estás quemando y cuando estás trabajando musculatura.

MUJER HIT

Alejandra Krebs

@fit.fiu