¿CÓMO ESTÁ PREPARADO TU INTESTINO PARA ESTE INVIERNO?

Si, escuchaste bien. Ahora te estarás preguntando por qué te pregunto por tu intestino y por qué tendría que prepararlo para este invierno. La respuesta es porque es dónde se produce más de un 60% de tu sistema inmune.

La importancia de nuestro intestino es algo que se ha descubierto hace poco tiempo y su alcance aún no se puede dimensionar. Hasta hoy, se sabe que contiene la misma cantidad de neuronas que el cerebro de un gato y que eso explica en gran parte por qué nuestra digestión cambia cuando estamos nerviosos, por qué sentimos mariposas en la guata cuando nos enamoramos o por qué tomamos decisiones “de guata”.

Por otro lado, se sabe que en él habitan trillones de microorganismos que constituyen la microbiota. Llegan incluso a pesar entre 2 y 3 kilos y en número son aún más que todas las células de nuestro cuerpo.

Estudios aseguran que cerca del 90% de las enfermedades que nos aquejan pueden relacionarse con nuestro intestino y la comunidad de microbiota que habita en él. Se ha llegado a señalar que la existencia de estas bacterias nos define como personas. El intestino se relaciona con nuestro estado de ánimo y la producción de serotonina, las alergias alimentarias, enfermedades como el mal de Crohn, cáncer y obesidad. Por lo tanto, asegurar su equilibrio, se ha transformado en un tema clave

Ahora te estarás preguntando, ¿qué hago frente a esto? Asegurarte que el equilibrio en tu intestino se produzca. Alimentar a las bacterias buenas y no incentivar la proliferación de las malas.

Cómo se hace? 1. Maneja el estrés. En un gran destructor de bacterias buenas (eso explica la relación de enfermedades intestinales y estrés). Altos niveles de estrés generan desequilibrio en nuestro organismo lo que puede afectar nuestra salud.

2. Reduce químicos y antibióticos. También desequilibran nuestra flora intestinal y destruyen bacterias valiosas para nosotros. Se recomienda tomar probióticos cuando tomamos antibióticos, pero ojo que cuando comemos comida como pollos, pescados o vacunos que han sido criado a base de ellos, también los estás consumiendo. Elige productos animales libres de antibióticos cuando puedas y si no es así, disminuye su consumo. Lo mismo sucede con los procesados. El exceso de químicos que contienen atenta con el equilibrio en nuestro intestino

3. Modera el azúcar. El azúcar es el mejor alimento para los hongos y bacterias malas. Un ejemplo es la cándida u hongos que comúnmente tenemos las mujeres. Esos hongos son propios de todos los cuerpos. El tema es que se alimentan de azúcar y cuando la comemos en exceso, el equilibrio se rompe.

4. Come prebióticos. Antes te cuento que son. Conocemos los probióticos que son las bacterias buenas que existen en nuestro cuerpo y que muchas veces las consumimos con antibióticos porque entendemos que las hemos matado. Los prebióticos son la “comida” que alimenta esos probióticos claves para nuestra salud. Prebióticos son aquellas fibras que el cuerpo no puede romper con facilidad. Por ejemplo, el apio, la cebolla y el ajo.

Como vez, la importancia de tener un intestino sano, especialmente en el invierno que se nos viene, es clave y nuestra microbiota puede cambiar desde nuestro estado de ánimo a nuestra salud. Por eso asegúrate que tu equilibrio se logre a través de buenos hábitos tanto alimenticios como de vida. Tampoco creas que puedes alimentarte mal y suplementar con probióticos orales que venden en las farmacias o receta el doctor. Si bien ayudan, contienen sólo algunas cepas de bacterias buenas y no se sabe bien cuál es la capacidad de colonización efectiva en nuestro organismo. Tal como hemos hablado en otras columnas, la mejor manera de mejorar nuestra salud es directamente de la naturaleza y no creer que por tomar suplementos podemos alimentarnos mal. Invierte en tu salud hoy comiendo lo más cerca de la fuente de origen y todo tu cuerpo te lo va a agradecer.

MUJER HIT

Magdalena Lustig

Consultora Nutrición Saludable

Nature Care College, Sydney

@magdalena.lustig

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