CUANDO NACE UN HERMANITO

El nacimiento de un hermano puede ser una crisis para un niño o niña, ya que perciben una amenaza en la disponibilidad afectiva, principalmente por parte de la mamá, que es en quién tiene el protagonismo central en el parto y el embarazo. Los niños temen ser excluidos y que todo el afecto que reciben se traslade al nuevo hermanito que va a nacer.

Por esto es fundamental que los niños se sientan muy queridos por sus padres durante esta etapa que es crítica para ellos.

El sentirse queridos e importantes, es fundamental para el desarrollo sano de un niño, por lo que es completamente normal que perciban la llegada de un hermanito como una amenaza y experimenten sentimientos de rabia y celos. Algunos niños pueden tener una actitud muy positiva en torno al hermanito que va a nacer durante el embarazo, pero cuando nace aparecen estos sentimientos al notar el espacio que ocupa en la familia. Hay otros niños que ya desde el embarazo perciben este peligro y comienzan a expresar sus celos. Además, como un mecanismo de defensa ante esta amenaza de pérdida de afecto, muchos niños presentan conductas propias de un nivel anterior del desarrollo, por lo que pueden empezar a hablar como guaguas o hacerse pipí.

Es muy importante que en esta etapa aceptemos y respetemos los sentimientos de nuestros hijos, porque son suyos, son reales y cualquier sentimiento que tengan es válido. De lo contrario les estaremos enseñando que sus sentimientos son malos, por lo que además de la rabia y los celos naturales sentirán culpa.

Si bien es normal en el desarrollo de un niño que sienta celos y una rivalidad con su hermano que nació, así como que presente conductas de “guagua” como forma de recibir afecto, si estos permanecen en el tiempo y son muy intensos, significa que no estamos logrando armonizar con los cuidados del nuevo niño que nació y las necesidades de afecto de nuestro hijo.

Algunos consejos de las sicólogas Milicic y López de Lérida (Libro: “Quién dijo que era fácil ser padres 2006):

1. Háblale del nuevo hermano que viene de forma moderada, sin evitar el tema, pero que no sea el único tema.

2. Hazlo participar en los preparativos para recibir al hermano que llega.

3. Hagan con el niño un álbum de fotos en que esté él o ella cuando nació y con ustedes, para después poner una del niño con su hermanito en brazos.

4. Permítele expresar sus sentimientos negativos aceptándolos y mostrando comprensión y empatía, pero siempre reforzándole lo mucho que lo quieres. En estos casos incluso se puede hablar de cuando tú eras niña o niño e iba a nacer tu hermanito.

5. Habla más bien de su hermanito que de “mi guagua”.

6. Regálale una muñeca o un oso grande para que él o ella tenga su propia guagua para jugar y para descargar su rabia.

7. Cuando la mamá no esté por el nacimiento de la guagua es fundamental que el niño pase un tiempo muy especial y entretenido con el papá.

8. No comentes lo celoso que está tu hijo, eso solo aumentará la rivalidad, además de etiquetarlo de celoso.

9. El niño debe sentir que más que un nuevo hijo le llega un nuevo hermano. Por eso es útil asignarle un rol en la vida de este hermano, para que se sienta realmente importante.

10. Si el papá se involucra más en el cuidado del niño en la etapa del embarazo, bañándolo, jugando con él, acostándolo, se formará un vínculo muy significativo que será percibido como una ganancia que lo reasegurará en su necesidad de sentirse querido en forma muy especial, en un momento tan crítico.

11. Tranquiliza mucho a los niños expresarles con mucha frecuencia cuánto se los quiere. Además, es bueno contarles historias de su propio nacimiento, desde cuánto lo deseaban, la ropa que le compraron, lo precioso que era, quiénes lo fueron a conocer, hasta cómo le arreglaron su pieza.

12. Es muy importante hacerles ver que no es necesario ser guaguas o más chicos para ser queridos, hablando de las ventajas de ser grande, ya que puede jugar a tantas cosas, y mostrándole lo orgullosos que están de sus aprendizajes y de cómo han crecido.

MUJER HIT

Florencia Pérez Matta

Psicóloga Clínica

Pontificia Universidad Católica de Chile

Psicóloga Fundación DEBRA Chile

Consulta particular: Bajadoz 100, oficina 1513

@florenciaperezmatta

mfperez1@uc.cl

98 vistas0 comentarios