CUATRO RAZONES PARA SUBIR EL VOLCÁN VILLARICA EN INVIERNO

El volcán Villarica, también llamado Rukapillán (o casa del espíritu) se alza imponente entre la IX Región de la Araucanía y la XIV Región de Los Ríos. Es un cono blanco brillante que en ocasiones saca humo y hasta chispas para llamar la atención. En una de sus faldas está Pucón: un pueblo turístico - aunque a veces demasiado colapsado - encantador y con variada alternativa gastronómica.

Pero el volcán además de mirarlo (y admirarlo) se puede subir sin conocimientos técnicos específicos, mientras se vaya con un guía. Perfectamente realizable durante un día, es un imperdible de la zona.

Aquí les doy 4 razones para decidir aventurarse, en orden de aparición:

Coliflores y diamantes de invierno

Para partir la caminata desde Pucón, es necesario tomar el camino al volcán, hasta el centro de Ski Pucón. La primera parte de la caminata dependerá de la temporada y el camino. En ocasiones se puede llegar únicamente hasta la base del andarivel Juncalillo en auto y después existe la opción de subir en andarivel una buena parte (si es que están funcionando, lo que te ahorra una hora) o caminar.

Se inicia la caminata lentamente, paso a paso y en zigzag por la nieve blanca. La verticalidad va en aumento. Al principio vas con botas sobre la nieve, y una vez que llegas al glaciar, es necesario usar crampones y piolet para afirmarte bien y no resbalar. Hay blanco arriba, abajo y a tus lados. De vez en cuando, brillan los glaciares y las formaciones de hielo con figuras loquísimas (entre otras, coliflores y diamantes).

La blanca cumbre del Volcán

Todos a la vista

Caminas entre 3 y 5 horas con algunas paradas para almorzar, abrigarte, desabrigarte e ir ajustando el equipo. Finalmente, ya bastante cansado, se hace la última ascensión a la cumbre. Cuando recuperas el aliento las vistas no decepcionan: otras 30 cumbres te miran tentándote a subirlas también a ellas. Puedes ver, entre otros, el Llaima, Lonquimay, Sierra Nevada, Choshuenco, Osorno y Tolhuaca, aunque los protagonistas son el Lanín y Quetrupillán.

Te saludan también, brillando azules, los lagos Villarrica, Calafquén, Caburgua y Panguipulli. Inabarcables cuando estás en sus orillas, desde esta perspectiva puedes verlos todos juntos.

Volcanes a la vista

Lava en movimiento

Desde antes de partir caminando, hay ciertos factores que te van indicando las circunstancias especiales de este trekking: Cuando estás armando tu equipo, te pasan una máscara antigases que deberás usar en la cumbre, para protegerte de las emanaciones de azufre.

Cuando llegas arriba y ves alrededor, te sientes totalmente recompensado y agradecido de estar donde estás. Caminas con mucho cuidado hasta algún punto en el borde del cráter que esté lo suficientemente cerca como para poder mirar, pero no tanto como para que sea riesgoso.

Mirando la lava desde el cráter

Después te asomas y se oye un rugido. Con un poco de paciencia verás moverse la lava roja desde adentro del volcán. El fuego eterno se mueve, salta, y chorrea en un espectáculo impresionante. Ahora entiendes el concepto de que el volcán está "activo". Vivo y coleando, puedes ver su sangre borbotear intensamente.

Cráter del volcán Villarrica

El volcán Villarrica, que erupcionó por última vez recién en el 2015, es considerado uno de los 10 más peligrosos de América Latina. Hay pocos volcanes en el mundo a los cuáles se pueda subir a ver la lava, y el Villarrica es uno de ellos.

Tobogán blanco

Después de haber subido entre 3 y 5 horas, de haber visto nieve, lava y panorámicas uno pensaría que ya pasó lo mejor. En la mayoría de los cerros, la bajada se transforma en una tortura para las rodillas en la que con mucho cuidado tienes que desandar lo que subiste. Pero en este caso, es una aventura en sí misma.

Te sientas encima de una "pala" de plástico y usas tu piolet para direccionarte. Te instalas en uno de los túneles de nieve y hielo que han ido formando los que bajaron antes que tú y te deslizas rápidamente bajando todo lo que te demoraste en subir. Mejor que cualquier tobogán, sientes el viento en la cara a medida que vas aumentando la velocidad y en tiempo récord empiezas a manejar ágilmente la dirección para evitar piedras y baches.

Toboganes naturales

¿Convencido ya?

Aquí algunos datos prácticos:

El volcán Villarica se debe subir obligatoriamente con guías, a menos que se tenga el carnet vigente de la Federación de Andinismo de Chile. Hay muchas empresas que lo ofrecen desde Pucón, para lo que recomiendo fijarse además del precio en: cuántas personas irán en el mismo tour, cuántos guías por personas, si incluye transporte, si incluye equipamiento, si incluye comida, etc.

CONAF cobra $4.000 por persona, por derecho de ascenso. Estos se pagan al llegar al parque, en la caseta de CONAF (puede ser que esté incluido en los costos de la agencia).

La dinámica de la mayoría de los tours contempla un rato el día anterior a la ascensión para probarte el equipo y dejar todo organizado. El día de la subida te reúnes a las 7 am para subirte al transporte que te llevará al punto desde el cual partirás caminando.

El equipamiento requerido (que en la mayoría de las agencias te prestan completo) es ropa de trekking, con abrigo de alta montaña, botas de montaña, crampones (para poder caminar mejor sobre los glaciares), piolet (para facilitar el ascenso y el descenso), casco (por si cayeran piedras) y máscara antigases (por las emanaciones del volcán).

El precio depende de lo que está incluido, de la demanda y de la época, pero puede oscilar entre $90.000 y $120.000.

¿Han subido el volcán Villarica? ¿Alguna recomendación?

Si tienes algún dato que aportar, o dudas sobre el ascenso al volcán, escribe y tendrás respuesta! :)

EXPERTO HIT

Equipo Wandersheep

@wandersheepblog

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