LA NAVIDAD

Soy agnóstica y admito, tengo una relación de “amorodio” con la Navidá. Partamos por esto; rechazo toda doctrina proveniente de la religión. Para mí la Religión no representa en absoluto mis ideas y valores, no soy cristiana, soy mujer y soy feminista, ¿cómo podría compartir ideales con una Iglesia misógina y un sistema de poder patriarcal? La religión es representada por ideologías de opresión y obediencia, y el feminismo se basa en la idea de la liberación. ¿Cuál es el punto de encuentro entre ambos? Creo que quizá no existe. Lo que sí sé que existe, es mi “amorodio” por la Navidad. Es más, cuando la amo, la amo mucho, y cuando la odio, la odio mucho, quizá se deba un poco a mi desequilibrio de intensidá emocional, pero qué se le va a hacer.

¿Por qué una mujer feminista podría amar navidad? Dentro de este cuestionamiento comencé a hallar muchas cosas hermosas. Amo regalar, amo regalar momentos. Para mí Navidad representa un momento en que (sé que suena cliché) puedes compartir un momento exquisito en familia y/o amigos. Ya bien sabemos el mundo en el que vivimos, cómo no mencionar las infinitas veces que tratamos con amigos o familiares de concordar en una fecha para poder reunirnos!!!! Pareciera que con cada cana que nos va apareciendo, más se aleja la posibilidad de encontrar un día en que podamos reunirnos con todas nuestras personas favoritas. Por esa razón Navidad para mí es eso, un “día regalo”, “un momento regalo”, ¿por qué no vemos más allá del consumismo instaurado en nuestra sociedad y nos regalamos simplemente eso? Un momento, una pausa, nos la merecemos, ¡pucha que sí!

Otra razón hermosa y deliciosa; la comida, amo cocinar y amo comer, lo malo es que justo en esta época del año la mayoría nos encontramos a dieta, ¡buuh!, sé que muchos dirán “pero si puedes comer rico y saludable” y bla bla bla, “pero si lo saludable no tiene por qué ser fome”, y bla bla bla, ¡pucha sorry!, yo quiero que mi plato navideño esté lleno de carbohidratos navideños, ¡que se nos privan durante el año porque vivimos a dieta desde que nacemos! Porque claro, este sistema patriarcal nos quiere flacas (pero pasa que soy tan rebelde niñapordió, que nunca lo he sido jiji). Entonces, ¿quieres comer saludable? hazlo, ¿quieres comer carbohidratos navideños? hazlo, aquí la idea es hacer lo que te dé la gana, y Navidad para mí es eso, tener al menos un día en el año en que te olvidas del “querer ser”, el constructo social y sólo eres tú.

Otra cosa hermosa que hallé, la infancia, amo mi infancia y tengo un royo cuático con eso, amo todo lo que me remonte a mi yo niña. Recuerdo pasar meses esperando la Navidad, pero jamás fue por causa del tan anhelado por los niños; regalo del Viejito Pascuero, que por cierto lamento decepcionar, pero no existe.

Mis padres siempre nos inculcaron, a mí y a mis hermanas, que eso no era lo verdaderamente importante, no verbalmente, sino a través de su ejemplo, quizá lo amarrete de mi papá ayudó, jajaja, ¿por qué no decirlo? Siempre fue “manito de guagua”, pero lo que no nos daba en forma de material, lo entregaba en forma de fichas de amor; tiempo, juegos inventados por él, infinitas historietas, tragedias que trasformó en chistes fomes que aún repite y yo me río porque sé que eso lo pone feliz. Recuerdo que muchas veces pedí regalos que no siempre llegaron, como la vez que pedí la Rosalba y me llegó una muñeca enana de trapo (nada que ver con Rosalba que es como una amiga casi como tú de alta y como además camina te acompaña) pero ¿saben qué? recuerdo a la mini Sandra recibirla con gratitud, tomando en cuenta que eso era lo máximo que mis padres podían darme y pensar en eso me llenaba el mini corazón.

Ahora, última cosa hermosa que amo de Navidad y que Proyecto Grulla (mi alter ego) ama aún más, es que la Navidá ¡nos invita a crear! ¿Pero cómo no?, desde la comida que con amor preparamos para nuestras personas favoritas, que no sé ustedes pero va desde crear un ambiente óptimo, música, aroma a galletas horneadas (muertas de calor y súper yanquis pero no importa porque es exquisito), las velas, las flores, ¡Me encanta! Adoro la idea de que mis amados y amadas disfrutarán conmigo de todo eso, adoro mirar sus sonrisas, es simple y maravillosamente eso, verlos disfrutar, que disfruten el momento que con amor ha sido creado.

Y cómo no mencionar la decoración, espíritu de Proyecto Grulla. ¿Quién no creó en el colegio un horrible Pascuerito de cono de papel higiénico forrado en papel lustre y con barba de algodón? Con él que por supuesto mi madre con amor adornaba el arbolito. Eso para mí fue tan significativo que mi motivación por crear fue creciendo con cada Navidad.

El árbol navideño que con esmero decoraba junto a mi madre tenía cada año nuevos elementos creados por mí o mis hermanas, era hermoso, recuerdo lo importante que me resultaba crear algo que los demás atesoraran. Mi madre con el cariñoso gesto de conservarlo me enseñó el valor que tienen las cosas hechas a mano, cosas que para el resto son solo eso, “cosas”, pero para quienes creamos trabajos realizados con nuestras propias manos, a ti que amas crear, que eres artesano, que eres artista o te encanta el “handmade”, sabes lo que significa. Ya te lo había mencionado en mi artículo anterior, cuando tú creas pones el alma, pones tu espíritu, tu energía, tu yo interior y tus emociones se traspasan en cada trabajo, o en cada obra, es por eso en esta Navidad, te quiero invitar nuevamente ¡a crear! Esto también tiene estrecha relación con el concepto de “navidad = momento regalado”, no alimentemos este sistema, no a la locura del consumismo colectivo, al regalo sin sentido, al regalo sin alma. Me encantaría que todos pudiéramos llegar al entendimiento de que más regalos (cosas) no es más amor, de que una cena costosa no te hace subir un puesto más arriba en la escala social. Entendamos que Navidad puede ser algo positivo o negativo, dependiendo de dónde se le mire y de cómo la hagas parte de tu vida. No comparto el pensamiento amargo de no celebrarla, pero lo entiendo, sin embargo, opto (y espero que tú también lo hagas), por celebrar el amor, celebrar ese exquisito día que puedes por fin y en paz, simplemente estar con los tuyos. Regalar aromas, regalar sabores, regalar abrazos, regalar energía y regalar amor, eso, lo simple de la vida resumido en un día “Bonus track”, la feliz Navidá.

Y cómo Navidad es crear y crear es poder ser libre, te invito a crear, a liberarte, a cargarte de energía para el año que se aproxima y disfrutar de todo el amor que te rodeará. También te invito a seguir mi nuevo tutorial de Proyecto Grulla, esta vez un Colgante Navideño hecho a partir de la decoración en Origami.

Consejo: si te gusta el Origami trata de ser paciente, calma y disciplinada, de lo contrario, si te pone muy ansiosa, te recomiendo trabajar en sesiones para que no resulte tan agotador.

¡Feliz Navidad!

Materiales para la Rama

1. Una rama natural de árbol de 40 cm aprox (dimensiones a elección personal)

2. Lija para madera

3. Barniz madera

4. Brocha pequeña

5. Taladro

6. Mini broca (1 mm a 2 mm)

7. Regla o cinta para medir

8. Hilo macrame color marrón

9. Tijera

Paso 1

Luego de lijar y barnizar la rama de árbol, dejar secar. Procedemos a cortar 1 mt de hilo macramé para crear el sujetador del colgante.

Paso 2

Enrollamos hilo en cada uno de los extremos de la rama de forma generosa, amarrando con doble nudo y dejando a la vista una buena cantidad de hilo amarrado. Con este detalle mantenemos el estilo rústico de la ramita.

* Sugiero con ayuda de un encendedor quemar el doble nudo realizado en ambos extremos de la rama para que quede muy firme.

Paso 3

Sobre la rama y el sujetador terminado, marcamos 5 puntos y perforamos con el taladro dejando entre cada orificio unos 6 cm de distancia (tomando en cuenta una rama de 40 cm de largo).

Reservamos la ramita y pasamos al Origami.

Materiales para 9 estrellas de origami

1. 4 láminas de papel cuadrado de 15 x 15 cm (resultado de origami estrella 10 cm aprox)

2. 5 láminas de papel cuadrado de 10 x 10 cm (resultado de origami estrella 5 cm aprox)

3. Plegadera

4. Tijera

* Las dimensiones del papel pueden ser a elección personal, siempre y cuando se tome en cuenta

- el largo de la rama elegida

- el espacio que los origami ocuparán en el colgante

- la lámina de papel siempre debe ser cuadrada

Paso 4

Posiciona sobre tu mesa de trabajo el papel cuadrado con el lado del interior hacia arriba, dobla por la mitad, tomando el lado derecho de la hoja y llevándola hacia el lado izquierdo, marcando un pliegue en valle de forma vertical.

* Es importante cuidar la direccionalidad del papel ya que si cambiamos el sentido o posición de este, podríamos perjudicar los pasos siguientes.

Paso 5

Toma la punta superior izquierda del rectángulo y dobla hacia abajo marcando un pliegue en valle diagonal, luego desdobla.

Paso 6

Repite el paso 2 esta vez con la punta derecha superior del rectángulo.

Con los 2 pasos realizados formamos una cruz.

Paso 7

Coge la punta inferior derecha y súbela hasta intersectar con el centro de la cruz conformada anteriormente. Formamos un pliegue en valle diagonal.

Paso 8

Coge la punta inferior derecha que acabas de subir y regrésala hacia abajo conformando un pliegue en valle diagonal.

Paso 9

Toma la punta superior derecha y bájala llevándola hacia el centro conformando un pliegue en valle diagonal.

*Repasa todos los pliegues con la plegadera.

Paso 10

Toma la pieza y dóblala hacia por la mitad realizando de esta forma un pliegue montaña.

Paso 11

Con la tijera recorta el triángulo que se forma en la figura y refuerza los pliegues con la plegadera.

Paso 12

Coge la pieza y abre todos sus pliegues, extiéndela para apreciar su forma pentagonal.

Paso 13

Toma uno de los lados superiores del pentágono y llévalo hacia arriba hasta que sus puntas intersecten con las diagonales superiores de lado izquierdo y derecho

Paso 14

Repite 4 veces el paso 10 en los 4 lados restantes del pentágono.

Observa la figura extendida, con los pliegues anteriores hemos realizado un nuevo pentágono en el centro.

Paso 15

Esta parte podría confundirte un poco, pero sólo debes seguir los pliegues marcados.

Toma la punta inferior izquierda de uno de los lados del pentágono, remarca el primer pliegue en valle y tira de la esquina inclinándola hacia el lado izquierdo, marcando el segundo pliegue en montaña.

Paso 16

Repite 4 veces el paso 12 en las 4 puntas restantes del pentágono.

Paso 17

Abre la figura y con ambas manos ve tomando las 5 puntas del pentágono ya marcadas con los pliegues anteriores, juntándolas y llevando cada una hacia el centro de la figura, ve acomodando y aplastando hasta que con cada movimiento se vaya conformando una estrella. Refuerza los pliegues con la plegadera.

Paso 18

Da vuelta la figura.

Paso 19

Coge uno de los lados izquierdos de la estrella y llévala a la línea central de la figura.

Paso 20

Repite el pliegue anterior 4 veces más en los 4 costados restantes.

Una vez finalizado el paso anterior obtendremos nuestra primera estrella de origami.

Paso 21

Ahora ponemos en práctica los pasos anteriores para realizar 8 estrellas más, las cuales necesitaremos para nuestro colgante.

Armado

Materiales: Foto 45

1. Rama terminada

2. 9 estrellas de origami

3. Perlas

4. Hilo invisible

5. Aguja

6. Regla o cinta para medir

7. Tijera

Paso 22

Sobre tu mesa de trabajo, con la rama y las figuras de origami haz un bosquejo del diseño, distancias y caída que tendrá tu colgante navideño. Juega moviendo las figuras para finalizar en una idea definida.

Paso 23

Tal como te enseñé en la clase anterior, comienza a enhebrar: aguja - hilo - perla (escoge para este procedimiento perlas pequeñas ya que irán ocultas detrás de los pliegues).

Paso 24

Toma la aguja (con el hilo y la perla pequeña) y perfora el centro del origami atravesándolo, haz que la aguja salga hacia arriba por una de las puntas de la estrella.

Paso 25

Tira del hilo hacia arriba hasta que suba la perla y corta el excedente de hilo que queda abajo. Luego acomoda y esconde la perla debajo de los pliegues.

Paso 26

En el mismo enhebrado, ensarta y amarra al hilo una perla con unos 4 o 5 cm de distancia con la estrella. Foto 53, foto 54 y foto 55

Paso 27: Coge la rama e introduce hacia arriba la aguja enhebrada con el hilo en el primer orificio realizado con el taladro anteriormente.

Paso 28

En la aguja e hilo ensarta una perla y átala con doble nudo para que el hilo y la caída del origami queden firmes. Corta el hilo que sobra.

Paso 29

Repite el mismo procedimiento anterior con las estrellas restantes de acuerdo al diseño, cantidad de figuras y tipo de caída que tú hayas escogido hasta completar y finalizar tu colgante navideño.

Y listo!

MUJER HIT

Sandra Sigala

Prof. de Educación Diferencial y Origamista en Proyecto Grulla

@proyecto_grulla

grullaproyecto

80 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo