¿POR QUÉ SER SUSTENTABLE?

A veces me preguntan, ¿desde cuándo que eres tan "ecológica"? La verdad es que no recuerdo que haya despertado un día diciendo: desde hoy, voy a ser más sustentable. Por ahí leí una frase que creo que lo explica bien: "Nadie es ambientalista de nacimiento. Es sólo tu camino, tu vida y tus viajes lo que te despierta" (Yann Arthus-Bertrand).

Desde chica que siempre tuve un sentido de la responsabilidad y, quizás podría llamarla así, una vocación social fuerte. En el colegio era parte de los consejos de curso y del Centro de Alumnas y en las vacaciones iba a trabajos. Luego entré a Ingeniería Comercial, pero en la universidad fui bastante menos participativa.

Al salir y empezar a buscar trabajo, empecé a cuestionarme muchas cosas sobre la carrera. Pero lo que sí sabía con claridad era una cosa; quería trabajar en algo que tuviera un sentido social. No me veía en una empresa, así que entré al Ministerio de Desarrollo Social. Me acuerdo que ahí trataba de convencer a mis compañeros de que no imprimieran tanto, que recicláramos el papel, que compráramos los cafés de la mañana en vasos reutilizables que vendían en el Starbucks.

Después de 3 años de trabajar ahí, mi marido y yo nos fuimos a vivir afuera; hicimos un voluntariado de seis meses en Filipinas y luego estuvimos casi dos años en Sídney, dónde yo hice un master en sustentabilidad. Estas experiencias me llevaron a conocer la teoría de la sustentabilidad, pero también tuve la oportunidad de ver en la práctica que el mundo necesita cambiar.

La forma en que hemos estado haciendo las cosas por cientos de años nos han llevado a un punto en el que estamos destruyendo el planeta en el que vivimos, creando desigualdades y perpetuando la pobreza, contaminando el agua y el aire, enfermándonos y eliminando especies animales y vegetales.

Después de estas experiencias, volví a Chile mucho más convencida de que necesitamos cambiar. Y estoy convencida de que ahora, al igual que en otros momentos de la historia, somos nosotros, las personas comunes y corrientes las que tenemos un rol que cumplir. Ya no podemos esperar que los gobiernos u ONGs resuelvan los problemas de la sociedad, sino que nosotros podemos y debemos cambiar nuestros hábitos y exigirles a las empresas que sean más responsables.

Y aunque pareciera que "ser sustentable" es muy difícil, muy caro o muy extremo (que es lo que a veces la gente me dice), debo decir que no lo es. Sí, implica informarse, cambiar hábitos y a veces ir contracorriente, pero se puede. No hay que angustiarse pensando en todo lo que uno hace "mal", sino que ir poco a poco, paso a paso, según las posibilidades de cada uno.

Ahora que volví a Chile después de tres años, he visto muchos avances y, conversando de estos temas, veo que la gente es cada vez más consciente y responsable. Pero aún hay dudas y desinformación. Es por eso que hace poco, mientras buscaba un trabajo en sustentabilidad, empecé con una cuenta de Instagram, para compartir ideas, datos, y tips para que la gente se anime a vivir una vida más simple, sustentable y creo yo, más feliz. Porque como me dijeron una vez, la sustentabilidad se trata de aprender a vivir en armonía con uno mismo, los demás y el planeta.

MUJER HIT

Camila Siles

@ser.sustentable

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