PRINCIPIOS DEL ENTRENAMIENTO

En la preparación física están presentes una serie de “leyes básicas” que todo entrenador debe conocer y aplicar a sus entrenamientos, ya sea con un fin de salud, estético, de rendimiento o de varias de estos parámetros unidos. Al tener en cuenta estos principios tenemos mayores posibilidades de que la planificación sea segura, eficiente y eficaz.

  1. 1. ADAPTACIÓN

La adaptación es el punto de partida y es clave en la eficacia, no solo del entrenamiento sino de muchos otros aspectos en la vida. De hecho, este principio tiene su origen fuera del deporte. En 1962 Hans Selye estudiaba las reacciones de los pilotos comerciales al estrés de su trabajo. Comprobó que ante situaciones estresantes se generaba ansiedad que posteriormente dejaba fatiga. Sin embargo, si no eran situaciones excesivamente dramáticas, con el tiempo estas personas desarrollaban la capacidad de tolerar dichas situaciones con mayor facilidad. Se adaptaban a ello, soportando ahora situaciones de mayor estrés. Esto tiene una clara relación con la adaptación al ejercicio y se conoce como principio de supercompensación.

Llevado a la práctica, en los comienzos de un plan de entrenamiento lo ideal es producir un estrés no excesivo de manera frecuente, de tal forma que se dé la posibilidad de recuperarse en poco tiempo a la persona y producir adaptaciones continuas.

  1. 2. ESTÍMULO EFICAZ

Este principio nos recuerda que la magnitud del estímulo debe estar dentro de unos márgenes en relación al nivel de nuestro deportista.

Es estímulo no debe ser ínfimo ni desorbitado. Un estímulo insuficiente no produce respuesta y un estímulo excesivo no será tolerable y por tanto inhibirá el potencial de supercompensar. Es importante recordar que la “dosis” del estímulo es eficaz acorde al nivel actual, por lo que aquello que hace tiempo era tolerable hoy no lo es, así como lo que hacíamos hace dos meses hoy ya es insuficiente. Esto es un camino individual a cada persona.

  1. 3. GRADUALIDAD

Este principio apela a que debe haber un incremento racional (gradual) de las cargas; Y no brusco. Por evitar lesiones o sobreentrenamiento y porque de éste modo el entrenamiento será más eficaz, ya que permitiremos al cuerpo adaptarse a los estímulos a los que le sometamos.

Basta con tener la idea de que, para mejorar, si se tiene continuidad, habrá que ir entrenando más. Si enlazamos este principio con los anteriores vemos que tiene todo el sentido. Tenemos que ir dando estímulos mayores para producir adaptaciones y que sean eficaces ahora.

  1. 4. CONTINUIDAD Y REVERSIBILIDAD

Esto es bien sencillo. Si no se tiene continuidad no se puede mejorar, y en el caso de haber tenido continuidad y dejar de tenerla las mejoras obtenidas se pierden o no son tan grandes. Por ello todo lo que se logra mejorar con la continuidad se hace reversible al parar de entrenar.

El ritmo al que perdemos las mejoras suele tener relación con la cantidad de tiempo durante la cual ha habido constancia, pero este depende también de otros factores (genéticos, actividades deportivas previas, etc).

La clave para mejorar y mantener mejoras es simplemente ser constante.

  1. 5. VARIEDAD

Es necesario modificar el estímulo para que se produzcan adaptaciones. Esta modificación puede realizarse en función de varios parámetros como la carga (repeticiones, intensidad, etc.) o puede ser simplemente modificando los ejercicios o aspectos de los ejercicios.

Es sabido que a la hora de mejorar la ganancia de fuerza es necesario realizar un volumen (cantidad de repeticiones y series) y frecuencia determinados por grupo muscular. También es necesario conocer qué ejercicios van a ser más eficientes y/o efectivos en función de los objetivos de cada persona. Pero incluso, aunque pueda parecer que se reducen a solo unos pocos ejercicios, existen varios parámetros con los que se puede jugar.

  1. 6. INDIVIDUALIZACIÓN

Este principio no es más que entender que cada persona responde de manera distinta a un estímulo. También es muy importante tener en cuenta que una misma persona requiere diferentes estímulos a lo largo de su trayectoria.

  1. 7. MULTILATERALIDAD

Es necesario que las personas que entrenen dispongan de un amplio repertorio motriz y condición física básica. La idea es que haya un equilibrio entre las diferentes capacidades (fuerza, flexibilidad, velocidad, resistencia). Esto es fundamental al principio de un plan de entrenamiento o al inicio de la carrera deportiva, porque es la base.

  1. 8. ESPECIFICIDAD

Pese a lo dicho en cuanto a la multilateralidad, una vez conseguida una base deportiva, es necesaria la especificidad para avanzar.

Esto consiste básicamente en que, para producir mejoras en cuanto a capacidades o sistemas energéticos específicos, van a ser necesarios estímulos específicos.

  1. 9. REGENERACIÓN PERIÓDICA

No existe posibilidad de mejorar si no se intercalan fases recuperadoras, esto no significa que haya que estar parado por completo, puesto que hay actividades que van a ser consideradas como trabajo recuperativo y que no van a intervenir negativamente en el proceso de recuperación. Éste último concepto está unido a los dos primeros.

  1. 10. “PRINCIPIO 0”

Por último, me parece fundamental este último principio, que es el principio de la voluntad. Que se basa en la motivación individual. Es decir, si la persona tiene ganas de mejorar, es probable que lo haga. Si no, es muy improbable. Sin motivación no hay nada.

MUJER HIT

Rocío García Fernández

NRSport

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