SALUD, CORAZÓN Y MENTE

Ejercicio físico y salud. Corazón y mente.

En los últimos años, la práctica de ejercicio físico se ha incrementado notablemente. En gran parte, por estar dentro de los cánones de belleza establecidos, pero también por un aumento de la conciencia de que la práctica de ejercicio físico está asociada a una mejora de la calidad de vida en todos sus ámbitos. Tanto es así que se considera como la multipíldora. Según el doctor Alejandro Lucía, médico especializado en medicina deportiva, es “el único fármaco con efectos beneficiosos en todos los tejidos del cuerpo”.

El músculo esquelético en movimiento es una fuente de moléculas que se liberan en la sangre y son como hormonas, son capaces de llegar a todos los tejidos y tener un efecto beneficioso a nivel sistémico. La práctica continuada de actividad física disminuye el riesgo de neuro-degeneración, que implica enfermedades como el alzheimer y el parkinson. Y tiene un efecto preventivo de padecer algunos tipos de cáncer muy frecuentes, como el de mama.

Y no sólo eso, sino que se empieza a ver que disminuye la mortalidad por cáncer, que en muchos casos es mortalidad cardiovascular. Y empieza a haber evidencia de que en el caso de practicar algún tipo de actividad física una vez que se ha diagnosticado el cáncer podría ayudar a la supervivencia. Y en todo caso, a lo que ayuda seguro es a tolerar mejor los efectos devastadores de la quimioterapia.

Realizar actividad física se relaciona con una mejora de la función cardiovascular y una disminución de padecer infartos de miocardio. Según diversos estudios científicos, otro de los beneficios del ejercicio físico conlleva el incremento del “colesterol bueno” (HDL) frente a la reducción del “malo” (LDL). También parece ofrecer protección para los accidentes cerebrovasculares, por su efecto beneficioso en el peso, presión sanguínea, colesterol y tolerancia a la glucosa.

Además de los beneficios físicos tiene también asociadas mejorías a nivel mental y psicológico. Tiene efectos tranquilizantes y antidepresivos, mejora los reflejos de coordinación, aporta sensaciones de bienestar, elimina el estrés, previene el insomnio y regula el sueño, entre otras.

Algo que me resulta muy interesante es cómo influye la mente en el ejercicio físico y cómo afecta la fatiga física a nuestra mente. En pruebas extremas como maratones de montaña los deportistas llegan a experimentar estados de meditación. El ejercicio es uno de los ejemplos más claros de relación cuerpo-mente.

Se han realizado estudios en los que se investiga cómo la fatiga física se traslada al cerebro y nos impide pensar con claridad. Esto es muy interesante: si la fatiga nos hace pensar peor y sabemos que el ejercicio regula, mejora nuestro metabolismo, nos da más energía, y disminuye nuestra fatiga cotidiana. Sabemos, por tanto, que ayuda a la mente a tomar mejores decisiones.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, entran ganas de empezar a practicar ejercicio. Pero ¿cuál? Sobre eso hablaré en próximos post. Espero que les haya despertado la motivación.

EXPERTO HIT

Nicolás Pickering

NRSport

64 vistas0 comentarios