LOS SI Y LOS NO SOBRE QUÉ COMER DESPUÉS DE ENTRENAR

Si has incorporado el ejercicio a tu vida y has ido a una intensa clase de spinning o corrido una carrera de 10 kilómetros, entonces probablemente hayas sentido en un par de horas que te querías comer el mundo. A mí me pasó cuando comencé a ir entre 3 y 4 veces por semana al gimnasio y llegaba a mi casa con demasiada hambre. Durante un tiempo, con lo que me gustaba comer, ir al gimnasio era mi motivación para darme todos los ‘gustitos’ que quisiera y la gente me lo comentaba: ‘ay qué te preocupas de los kilos, si tú haces un montón de deporte’.

En base a mi experiencia, llevar una vida saludable se trata esencialmente de vivir en equilibrio. Uno no puede obsesionarse con el ejercicio, porque a la larga nos jugará en contra, así como también una dieta muy estricta. Habrá algún nutriente que nos comenzará a faltar y el cuerpo lo va a manifestar. Entendiendo esto, podemos establecer que lo que comes después de entrenar puede jugarte a favor o en contra en la búsqueda de cumplir tus objetivos de una rutina de deporte. Después de todo, comer es nuestro combustible para tener un buen rendimiento. Quizás es algo que no te preocupa, pero si estás entrenando y no ves resultados, lo que estás comiendo después de tu rutina puede estar impidiendo la conquista de tus metas.

Cuando haces cardio intenso, tu cuerpo tiene un gasto energético importante, por lo que esa sensación de hambre es normal. Lo esencial es que tomes buenas decisiones y cuides todo el trabajo realizado.

Los sí:

  • - Esperar de 20 a 30 minutos para comer algo después de entrenar. Si hacemos más de 30 minutos de ejercicio, se activará nuestro gasto energético y si no esperamos para que este ciclo se cierre, lo que comamos será absorbido más rápido de lo normal y lo más probable es que nuestra sensación de saciedad estará desinhibida. Un tiempo después de entrenar nos hará tomar la correcta decisión sin dejarse llevar por el hambre que sentimos después de entrenar.

  • - La comida post entrenamiento debe incluir proteínas (recuperará los músculos), un poco de grasa (grasas buenas, como la palta) y carbohidratos complejos (granos enteros, fibra), para reponer la energía consumida. Una buena idea es un sándwich de pan integral y pavo, un puñado de almendras, fruta o yogurt.

  • - A menos que hagas cardio en ayunas (cardio sin tomar desayuno a primera hora en la mañana, para favorecer la quema de grasa), si vas a entrenar duro, come algo liviano antes, para evitar esa hambre devoradora después.

Los no:

  • - Lo primero que les conté. Creer que porque haces deporte puedes ‘darte la torta’ y comer lo que quieras. Esto puede incluso hacerte subir de peso, porque no te darás cuenta de las calorías que estás añadiendo a tu dieta y como, además, el hambre que sientes te llama a consumir alimentos calóricos, puedes incorporar grasas que se acumularán. No comer en exceso. Una vez absorbamos la energía consumida, el exceso será almacenado en forma de grasa.

  • - Evitar los alimentos de difícil digestión, como pan blanco, chocolate o carnes rojas.

  • - No comer nada. Si, no comer nada también es una mala idea después de haber entrenado duro, ya sea una buena rutina de cardio o pesas, tu cuerpo va a necesitar recuperar toda esa energía y si no comes algo, vas a ralentizar el proceso de recuperación.

Quiero aclarar que no soy nutrióloga. Lo que les comparto se basa en mi experiencia personal y mi investigación sobre el tema. Cada persona es distinta y algunas cosas les funcionan a algunos más que otros. Estas recomendaciones se basan en procesos normales del cuerpo.

MUJER HIT

Alejandra Krebs

@fit.fiu