TOMADA POR EL MACRAMÉ

Hay decisiones complejas y otras que son imposibles. En mi vida, complejo es decir en segundos cuál es mi plato preferido. Imposible fue decidir qué estudiar a los 18 años… Y 20, 22 y más.

Al salir del colegio no sabía qué estudiar. Mis gustos eran muy amplios y la gama de opciones en las universidades no me satisfacían. No seré tediosa en decir las carreras que escogí ni el porqué las opté, pero si te puedo contar que fue más de una y que si el MBA en PSU existiera, yo lo tendría.

No estudié diseño o arte por temor, pero afortunadamente la vida da lugar para la reinvención y ese camino fue el que tomé yo.

El marcamé llegó a mi existencia al igual que todas las cosas más valiosas que tengo, buscando. Consciente e inconsciente proyectaba mi futuro y siempre me veía creando. La pregunta era pero ¿qué? La respuesta la encontré en unos metros de cordones abandonados y juntando polvo en el balcón.

Sin conocimientos previos, ni cursos de por medio comencé a anudar. Ensayo y error hasta dar con el nudo correcto para crear murales que solo en Pinterest podía contemplar.

Entre nudo y nudo nació Macramebulus, un juego de palabras que combinan el macramé con el nombre de una periodista que sigo. ¡Ah! De profesión soy periodista, no te lo había comentado. Este emprendimiento está hecho 100% con amor y me permite ser parte de un club en el que sus participantes aman y disfrutan lo que hacen. ¡Vaya qué privilegio!

Tal vez, mientras lees esta corriente de conciencia te puedas sentir un poco identificada o empatizar con lo que te cuento. Lo importante es que sepas que las decisiones que tomamos en el pasado no tienen porqué regir nuestro presente ni futuro. No me creo dueña de la verdad, pero este consejo lo sé con conocimiento de causa.

PD: Si quieres empezar a anudar, ¡yo te puedo ayudar! (L)

MUJER HIT

Andre Mome Periodista y creadora de Macramebulus

macramebulus@gmail.com

@macramebulus