VITAMINA D. FUNDAMENTAL PARA UNA VIDA ACTIVA.

Es una vitamina liposoluble (se almacena en el tejido graso del cuerpo), cuya función principal es ayudar al cuerpo a absorber el calcio. El calcio es un mineral indispensable en el proceso de contracción muscular y en la formación normal de los huesos. Es por ello que una falta de vitamina D puede producir de manera indirecta problemas de osteoporosis y de tipo muscular.

La deficiencia de vitamina D predomina en los adultos de todas las edades que siempre utilizan protectores solares (lo que bloquea la producción de vitamina D) o que limitan sus actividades al aire libre. Alguno de los síntomas de la deficiencia de vitamina D son: piel más oscura, obesidad, apatía o problemas intestinales.

Este tema es fundamental en las mujeres ya que somos más propensas a sufrir enfermedades que afectan a la densidad ósea, sobre todo después de la menopausia. Y es en la etapa previa a cumplir los 18 años donde se adquiere hasta el 90% de la masa ósea. Es muy importante desde la juventud tener en cuenta éste aspecto, para no tener problemas a futuro.

En la actualidad se ha detectado deficiencia o insuficiencia en los niveles de vitamina D en determinadas poblaciones como resultado de múltiples factores (como una vida más sedentaria o mayor hábito de protección frente a la radiación solar). Además, el déficit de este nutriente se ha relacionado también con diversas patologías, como diabetes, esclerosis múltiple y cáncer.

El cuerpo produce la vitamina D cuando la piel se expone directamente al sol. Por eso, con frecuencia se denomina la vitamina de la "del sol". Pero como comentaba anteriormente, por el estilo de vida actual, la mayoría de las personas no está lo suficientemente expuesta al sol como para tener los valores adecuados de esta vitamina.

Muy pocos alimentos contienen vitamina D de manera natural, entre ellos encontramos pescados grasos como el atún, el salmón y la caballa. Por otro lado, el hígado, el queso y la yema del huevo suministran pequeñas cantidades. Si nos desviamos de los productos de origen animal, los champiñones también proporcionan pequeñas cantidades de vitamina D.

El consumo de vitamina D no tiene por qué ser diaria si estamos expuestos a la luz solar ya que el cuerpo es capaz de generarla sin necesidad externa. Pero en ocasiones, por diferentes factores (edad, sexo, clima, falta en la dieta), es necesario suplementarse, ya que los alimentos que la proveen son más bien reducidos. La cantidad que necesitamos de vitamina D al día es aproximadamente de 15 mcg.

La mejor recomendación es tratar de hacer exposiciones solares de 15 minutos unas 3-4 veces por semana, tratar de incluir alimentos que contengan vitamina D en nuestra dieta y analizar si tenemos déficit en nuestros análisis sanguíneos. En caso de presentar déficit, la suplementación de calidad es una buena opción. Para cualquier recomendación que necesitéis contactar conmigo al correo.

MUJER HIT

Rocío García Fernández.

NRSport

Rocio_garcia_fernandez@hotmail.com

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