¿CÓMO VIVIR UNA NAVIDAD DIFERENTE?

En algo en que muchas de nosotras podemos coincidir es que el fin de año siempre es apurado y un poco tormentoso. Cierres de año en las oficinas, en los colegios, presentaciones de los niños y la de repente aparición de la Navidad en los supermercados y malls, generan en varias de nosotras la sensación de que el tiempo corre y que debemos apurarnos para llegar el día 24 de diciembre en la noche con todo listo, envuelto y organizado. Pero al mismo tiempo, cuántas de nosotras nos quejamos y decimos la famosa frase “el próximo año me organizaré con tiempo y terminaré el ítem regalos antes para no correr” y luego, al año siguiente, nos vemos nuevamente en la misma dinámica sin poder habernos organizado y encontrar un poco de calma en estos ajetreados días?

El fin de año es así, y yo creo que siempre ha sido así. Solo está en nosotros la verdadera capacidad de querer hacerlo diferente y planificar con tiempo lo que tenemos que hacer. Yo, orgullosamente les puedo decir que, me puse como meta empezar diciembre con todo listo y lo logré! Así que sí se puede! Solo es querer hacerlo y organizarse bien.

Todo este ambiente que planteo lo menciono porque claramente tiene efectos en nosotras; cansancio, estrés, correr todo el día, etc. Y por lo tanto efectos también en nuestros niños. Y es aquí dónde nos preguntamos ¿Este es el ambiente navideño que quiero transmitirle a mis niños? ¿Es así que quiero que vivan los días previos a la Navidad? Intentamos, con palabras, tratar de explicarles que la Navidad es el día en que nace Jesús, y que es un día muy importante y especial, pero ¿Realmente, con actos y nuestro ejemplo, es eso lo que les comunicamos?

Creo importante reflexionar sobre esto porque si queremos cambiar la modalidad de vivir la navidad y los días previos y que nuestros niños no se conviertan en seres ansiosos esperando la llegada del Viejito Pascuero por el solo hecho de que le traen infinitos regalos, hay que empezar a actuar y hacer un cambio desde ya. Recuerda que los niños aprenden de nuestros ejemplos, de lo que escuchan, lo que ven y lo que sienten.

Y la gran pregunta es… ¿Cómo lo hago? ¿Cómo hago para transmitirles a mis hijos un espíritu navideño especial, reflexivo, acogedor, alegre y entretenido?

Aquí les dejo un par de ideas.

La Navidad es la Navidad y sabemos que el ítem regalos es entretenido. Con un detalle queremos mostrarles nuestro cariño a nuestras personas cercanas, que son importantes y queremos mucho. Por eso aclaro que no soy una persona anti regalos. Todo lo contrario, me encanta buscar un detalle simpático y dedicado a mis familiares y amigos.

1. La primera idea de todas es la que ya les mencioné al principio de este artículo; organizarse. Planificar que la fecha se acerca, hacer un listado de las personas que les vas a regalar y poco a poco ir mirando, sacando ideas e ir completando con “checks” la lista. Esto hará que tu actitud sea diferente, de calma y orden, y por lo tanto tus niños recibirán un mensaje positivo a través de tu actitud.

2. Una forma concreta de acercar a los niños a este día tan bonito es contextualizarlos y contarles una historia. Así los vas preparando y van entendiendo el sentido de todas las cosas que ven en su entorno (viejos pascueros, pinos de pascua, regalos, pesebre, adornos, etc.) Puede ser una historia creada por ti, la misma que te hayan contado a ti desde chica o buscar en internet alguna que te guste y te haga sentido según lo que para ti es importante que ellos conozcan (google o youtube, también les adjunto una foto de unos libros)

3. Involucrar a los niños en este proceso. Hacer que ellos participen directamente de la organización y puedan ellos empezar a vivir los días previos también con sentido y alegría por lo que se viene. Comprar con ellos los adornos navideños, invitarlos a que ellos hagan sus propias creaciones para decorar la casa, armar juntos el pesebre y pino de pascua, son buenas ideas para que ellos sientan directamente que deben ir preparándose para recibir al niño Jesús en su corazón y al Viejito Pascuero en su casa.

4. Juntos pueden comprar o hacer un calendario de adviento. Los niños son concretos y necesitan visualizar cuántos días quedan para ese día tan esperado. Eso les permitirá ir bajando su ansiedad (ya que van mirando los días que pasan y contando los que quedan). Además, el calendario de adviento es muy bonito porque día a día hay un mensaje o una “tarea” que los invita a ir preparando sus corazones (en google hay varias ideas).

5. Muy importante es cuidar nuestra forma de comunicarnos con ellos y de educarlos en estos días. Pues la famosa frase “El Viejito Pascuero se va a enojar” o “Le voy a decir que no te traiga ningún regalo si no te comes toda la comida” son cosas que debemos eliminar de nuestro repertorio. Sabemos que a veces eso funciona y que los niños terminan haciendo lo que uno les pide. Pero no es la manera de estimular a los niños para que finalmente nos obedezcan, ahí debemos buscar otras estrategias. De lo contrario, la figura del Viejito Pascuero, amoroso, esforzado y cariño, se va convirtiendo en la imagen de un señor que se enoja y que castiga si es que no hago lo que debo hacer, y su entretenida historia y mágica presencia se va empañando por nuestras faltas de recursos para resolver los conflictos.

6. Ahora está muy de moda este famoso duende que hace travesuras. La verdad es que encuentro entretenido, lúdico y mágico aprovechar a este personaje para ir preparando a los niños en los días previos de la navidad. No es necesario que sea el mismo duende (sé que a veces es difícil de encontrar o tal vez puede que no sea barato), pero puedes usar un peluche de tu casa o crear algo que pueda representar lo mismo. Lo divertido es que este personaje se vaya incorporando en la rutina de los niños haciendo locuras divertidas, dejando mensajes positivos y vaya entrometiéndose en la dinámica familiar como un amigo de Jesús o del Viejito Pascuero que viene a prepararnos y a entregarnos risas y alegrías.

7. Podemos también invitar a los niños a hacer regalos no solo materiales. Preparar el corazón para esta fecha tan linda, se puede hacer a través de acciones, gestos y regalos simbólicos que demuestren todo nuestro cariño a las personas que más quieren. Por ejemplo, podemos invitarlos a proponerse cosas como “Ayudar a la mamá cuando baje las bolsas del supermercado” “Ayudar al papá a ordenar sus cosas y a estar contento cuando llegue de la oficina” “Ayudar a la nana siendo obediente y a darle las gracias cada vez que sea necesario”. Lo importante es que sean acciones que nazcan de ellos mismos (no imponerlas), que sean reales de cumplir y que no sean demasiadas porque o si no se les olvidan o se aburren a mitad de camino por tanto compromiso.

8. Armar una caja de navidad también es un gesto muy bonito. Les enseñas lo que es la preocupación por los demás, la generosidad y le transmites las ganas que tenemos de que todos podamos disfrutar de esta linda fecha en familia. Por eso, comprar una caja, explicarles para qué es e ir con ellos al supermercado para completarla, es una linda idea y un ejemplo de caridad y amor por los otros.

9. También hay organizaciones que se dedican a reunir nombres, edades y características de niños que viven en situación de pobreza. Te dan su nombre y te cuentan un poco de ellos. Luego, la idea es que uno se comprometa con 1 de ellos (o la cantidad que quiera) para armarle un lindo regalo navideño. Puedes contarle a tu hijo que esta vez le daremos un regalo a, por ejemplo, Francisca que tiene 7 años, que le gustan muchos los cuentos y animales y que vive sola con su abuela. Así, nuestros niños empatizan con la historia de la niñita y juntos pueden preocuparse de comprarle un lindo regalo para que ella también pueda disfrutar de la entretenida experiencia de abrir regalos en Navidad. Pueden escribirles una tarjeta, contarles un poco de ustedes y desearle lo mejor a ella y a todas las personas que la acompañan y quieren (si quieres más información sobre esto, puedes escribirme por interno)

Si te das cuenta, hay muchas formas de poder hacer una navidad diferente, generosa, entretenida, llena de amor y con sentido.

Solo necesitas querer hacerlo diferente, organizarte con tiempo y de verdad reflexionar profundamente sobre el verdadero sentido que tiene la navidad y lo que quieres que tu hijos aprendan y reciban de esta experiencia. De esta manera, podrás alivianar la presión de fin de año y eliminar o calmar ese contante pensamiento de “Me carga que la Navidad sea solo comprar y regalar”. Como lo he dicho más de una vez, el sentido de la navidad depende 100% de nosotros, cómo la queremos vivir y qué queremos transmitir.

MUJER HIT

Magdalena Izquierdo H.

Educadora de párvulos

Instructora de yoga adultos, niños y adolescentes

Fundadora de GLÜCK juegos+café

maneizquierdo@gmail.com

@ninosfelicesmamasfelices

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