YogABS

Si lo que te llama la atención del Yoga son esos abdominales de acero, perfecto. No importa cuál sea tu razón para llegar al Yoga, eso sí, te lo aseguro, que, aunque hayas llegado solo para convertirte en una yogui súper fit, probablemente no solo eso te va a quedar gustando de la práctica… Si, es verdad, uno de los miles de beneficios de Yoga es que tu cuerpo cambia, y se nota, pero como les decía en el post anterior, no sirve de nada un cambio físico si no va acompañado de un trabajo un poco más profundo, así que vamos por los dos.

Para lograr lo que sea que nos proponemos en la vida, necesitamos disciplina. Eso de “al que madruga Dios lo ayuda” no sé qué tan real es, llevo levantándome a las 6.30am toda mi vida y si hay algo que he aprendido es que las cosas hay que ganárselas, no esperar que alguien más las haga por ti. Si queremos ver cambios, tenemos que SER el cambio, tenemos que tener un propósito claro y definir lo que se necesita para alcanzarlo, para ir avanzando paso a paso, porque mientras más nos cueste, más vamos a valorar nuestro trabajo y la meta lograda. Como me dijo mi marido en alguno de mis momentos de querer que las cosas resulten como uno quiere y cuando quiere: “Tranquila, las cosas buenas cuestan y se demoran, piensa que yo me demoré 30 años en encontrar a la mujer de mi vida”. No se me va a olvidar nunca.

Hemos hablado mucho de los beneficios del Yoga, leemos cada vez más y más cosas relacionadas a esta disciplina, pero no sabemos cómo ni por dónde empezar. Les voy a compartir una mini secuencia (explicada con nombres entendibles para todas) para fortalecer el “core”, que es lo que muchos creemos que es el famoso “six pack”, pero el core es mucho más que eso. Es el soporte físico, mental y emocional que te mantiene conectada y te permite moverte, es lo que le da equilibrio y aguante a tu cuerpo, es el lugar más fuerte y al mismo tiempo más vulnerable del cuerpo de una mujer.

El desarrollo y fortalecimiento abdominal nos preparará mucho mejor para empezar la práctica, para poder avanzar en las distintas asanas, manteniendo una postura correcta y un cuerpo preparado para el desafío.

Trata de repetir esta secuencia de movimientos todos los días, no son más de 15 minutos, cuando te levantes o antes de acostarte, dedícate estos minutos a TI. Es cortito y fácil, vamos que se puede! Y que no se te olvide, es TU práctica, TUS tiempos, TUS metas, enfócate en la calidad del movimiento en vez de cantidad, haz lo que puedas, pero hazlo concentrada, consciente y coordinando la respiración con cada movimiento, escucha tu cuerpo y no te sobre exijas.

Vamos a empezar en la postura del niño (modificada, ya que inicialmente en esta postura los brazos descansan a los lados del cuerpo, pero buscamos activar un poco la musculatura de brazos y espalda con esta modificación) separa un poco tus rodillas y junta los dedos gordos de los pies, siéntate en los talones, avanza con las manos hacia adelante y descansa el peso de la cabeza, cuello y hombros hacia el suelo.

Cierra los ojos.

Inhala y exhala profundo (siempre por la nariz), conéctate con tu respiración.

Tomate todo el tiempo que necesites en esta postura… Y recuerda que siempre que necesites un descanso puedes volver a esta posición.

Cuando estés lista…

  1. 1. Postura de la mesa, manos a la altura de los hombros, rodillas a la altura de caderas, espalda derecha.

  1. 2. Inhala, sube pie izquierdo y mano derecha hasta la altura del tronco.

  1. 3. Exhala, lleva rodilla izquierda al pecho, tu mano derecha busca agarrar tu pierna y tu frente se inclina hacia tu rodilla.

Repite 5 veces y vuelve a hacerlo ahora con la pierna izquierda y mano derecha.

4. Pasamos a la postura de plancha, manos a la altura de los hombros, rodillas se levantan del suelo, espalda derecha, rellenando ese espacio entre los homóplatos para mantener una postura firme y buscamos mantener una línea recta en todo el cuerpo (que no se caigan las caderas hacia el suelo!).

5. Inhala, sube pie izquierdo hasta la altura del tronco.

6. Exhala, lleva rodilla derecha al pecho y tu frente se inclina hacia tu rodilla.

Repite 5 veces y vuelve a hacerlo ahora con la pierna derecha.

* Recuerda que siempre puedes volver a la postura del niño y descansar.

La tercera postura es el perro boca abajo, desde la plancha, presionamos el suelo con las manos empujando el cuerpo hacia atrás, sin perder esa linea recta de la espalda.

7. Los dedos de las manos bien abiertos, brazos firmes, cabeza relajada entremedio de los brazos, los huesos de la cadera apuntan hacia el cielo, y los pies están separados máximo al ancho de mis caderas.

8. Inhala, sube pie izquierdo manteniendo la cadera paralela al suelo (que no se abra hacia el lado), pierna estirada, sube con decisión!

9. Exhala, lleva rodilla derecha al pecho y tu frente se inclina hacia tu rodilla.

Repite 5 veces y vuelve a hacerlo ahora con la pierna derecha.

Para terminar, vuelve a la postura del niño, descansa, y siente la diferencia de tu cuerpo en el antes y después de la práctica en esta postura. Respira profundo, date cuenta de todo lo que tu cuerpo es capaz de hacer y dale las gracias!

Ya empezaste, no importa si son 5 minutos y solo estuviste en la primera postura, algo es algo, ya fuiste lo suficientemente valiente para sacarte los zapatos y partir. En la vida ya hay bastantes cosas por las que estresarnos, que ésta no sea una de ellas, tómatelo con calma, ríete, pásalo bien, que al final lo único que importa es que lo disfrutemos, para eso estamos aquí.

Cualquier duda, escríbanme. Si quieren que les mande más secuencias cortitas, o simplemente saludar, yo feliz de aportar en su Yoga y ayudarlos para que cada vez seamos más y más felices.

MUJER HIT

Maida Ramirez L.

Instructora y estudiante de Vinyasa Yoga

Chilena

maidaramirezl@gmail.com

@maidaramirezl

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